lunes, diciembre 26, 2005

Gold

Había prometido no soñar contigo de nuevo pero no pude, ayer lo hice y hoy tambien. Hoy lo estuve pensando, te acuerdas cuando me preguntaste si creia que eras mamón, misterioso y no se que otras cosas y contesté que no?

Estaba en la terraza de algun lugar, había un balcón y desde ahí estaba viendo el desfile con Berry, los dos eramos unos 5 o 6 años mas grandes no me había dado cuenta pero a un lado estaba Vega, tambien 5 años mas grande, como si no lo hubiéramos visto hace mucho y con el estaba otro tipo. Yo le iba a dar un abrazo a Vega sin que se diera cuenta, pero en cuanto volteó no me atreví y solo le dí la mano, al otro tipo lo veía y me parecía conocido pero como no recordaba no lo saludé, era alto y tenía el pelo corto. Con Vega no hable mas que para invitarlo a una fiesta y aunque sabía que no irian se lo dije por tener algo que decir. Me despedí de Vega y me di cuenta de que el otro tipo era Gold, ni siquiera le dije adios y me bajé. Era como un museo. En el suelo estaban tirados unos amigos del curso de cine, seguí bajando y estaban mis amigos de antes, casi a la salida estaba un tipo dormido en la librería. Salí de ahí y el desfile ya se había acabado

Se veía elegante, mentiroso, atractivo y desconfiable, como cuando videabamos juntos.


viernes, diciembre 02, 2005

23 de Febrero de 1997


Oh, las aves.
Órgano tras órgano.
Somos como duraznos, realmente suaves por fuera con esos pequeños pelillos. Llega Sally y coge un durazno, lo parte en pequeños cuadritos como si fuera queso y lo pone en el centro de la mesa sobre un platito y con palillos. Nadie agarra, se ve apetecible, pero nadie toma nada.
Es de noche pero hay unos arbustos que me llegan a la cintura, estos, tienen unas frutitas rojas y moradas que brillan, como Berry, y camino dando saltos entre las raíces.
Cuando meto las manos y me veo los dedos debajo del agua veo mis huesos, no hay carne, solo los huesos y sobre ellos la piel. Me meto y algun animal que habría dentro ve mi cuerpo, órgano tras órgano, pero se queda ahí quieto, solo los ve.
Una vez hice un dibujillo de un tipo, no se lo enseñé, pero parecía que no le había gustado la idea de que yo lo estuviera haciendo. Se me quedó viendo y yo corrí porque no sabía que hacer.
Entrá al salón, colgué mi chaqueta y fuí a la parte de atras a ver mi caja. Los gusanos de seda ya habían crecido en las otras cajas menos en la mía. Ese día no fuí a comer, me salí de la escuela y fuí al parque. Me heche como 30 veces por la resbaladilla. Estaba triste. Regresé y nadie se dió cuenta. Cuando entré al salón revisé las cajas de los otros y ahí seguian sus malditos gusanos de seda, menos en la mía. Cuando llegaron todos ya no había gusanos en ninguna caja. En la tarde fuí al parque otra vez y fuí a los arboles de morera. Agarré unas hojas y las guardé. Creo que estaba triste otra vez.

Hoy se estaba bien ahí sentado, se empezó a prender el suelo cuando llego Vega, no hice nada, me quedé viendo como se prendía. No había plan y cada quien se fué.
Hoy estaba en mi casa y estaba triste. Apareció un animal y me salí, iba a tomar el camión cuando desapareció el animal. Cuando me subí al camión casi no había gente e iba muy lento, aparte estaba triste y no sabía a donde iba a ir. Creo que no debí haber ido a donde fuí, siempre hago lo mismo y al final solo veo como recogen las escamas que se les cayeron durante el día y las acomodan en una cajita. No me saludaron, creo que no se dieron cuenta de que pasé por ahí. De regreso no estaba tan triste. Cuando llegue estaba triste otra vez.