Por la mañana me decía que fueramos a comer a un hotel porque quería nadar. Nadie la quiso acompañar y al final no fue. Y es que a quien se le ocurre ir a nadar con el puto frío que hacía. Pero bueno, ya casi era hora de irnos cuando habló mi papá para decir que nos recogía a mi y a mi hermana a las 8:00 en casa de mi tia (donde mi mamá pasaría año nuevo).
Ya ibamos rumbo a la casa de mi tia y me acordé que tenía que comprar el regalo para un intercambio y me dejaron en un centro comercial. Hice lo que tenía que hacer y tomé un taxi a la casa de mis primos, donde mi estaba mi papá.
En la casa de mis primos envolvía un regalo tranquilamente hasta que sonó el telefono, contestó mi primo...
no decía nada, solo escuchaba hast que le dijo a mi papá que era para él
le pasó el telefono y no dijo nada, solo esuchaba,
luego se lo pasó a mi tia y tampoco decía nada, solo escuchaba,
al final me lo pasaron a mi y lo que escuché nunca lo voy a olvidar, era un sonido agrio, raspaba los tímpanos, balbuceos. No podía distinguir si era un animal o una persona. Entre esos ruidos y gritos logré distinguir algunas palabras "...vete al infierno...", "...eres un imbécil...", "...maldito seas...", "...hijo de la chingada...", etc, etc, etc.
Le pasé el teléfono de nuevo a mi papá y lo primero que pensé fue que alguien le quería hacer una broma a mi papá pero nadie dijo nada. Yo no sabía ni que pensar y mejor seguí envolviendo regalos.
Veinte minutos después todos se arreglaban para ir a la cena de año nuevo y volvió a sonar el teléfono y contesté yo. Era otra tía, que quería hablar con mi papá. Le di el teléfono y se encerró en el cuarto donde dormía. Después de un rato salió a decirme que lo mejor era que mi tio y uno de mis primos me acompañara a recoger a mi hermana porque mi mamá se había puesto mal.
Yo solo dije que si, pero no encontraba sentido a lo que dijo mi papá, "mi mamá se había puesto mal", pero como que mal? si la había visto hace cuarenta minutos y estaba perfectamente bien.
Cuando llegamos yo estaba a punto de tocar el timbre cuando mi tia salió con una cara de espanto que no pude decir nada. Ni tiempo nos dio de preguntar que pasaba, ella solo nos empujaba muy alterada diciendo "no, no, no. Ni se les ocurra entrar" ¿Queeé?, ¿Cómo que no puedo entrar, qué no puedo ver a mi mamá o a mi hermana?, si venimos por ella. Cuando vió nuestras caras reaccionó, se tranquilizó y nos explicó lo que estaba pasando.
Cuando llegaron mi tio, mi abuela materna, mi mamá y mi hermana después de haberme dejado en el centro comercial cada quien se puso a preparar cosas para la cena. En la cocina mi tia y mi mamá preparaban un ponche, de pronto mi tia se sintió mareada y fue al baño. Pasados diez minutos regresó y no vió a nadie en la cocina entonces dijo en voz alta el nombre de mi mamá para ver donde estaba y nadie contestaba, la busco por toda la casa y nada hasta que vió a mi hermana asomandose a la calle por la ventana que hay junto a la puerta. Se acerco a ella y vió que estaba llorando, cuando abrió las cortinas para pero porque lloraba mi hermana se encontró con una bestia. Una mujer con sangre en la cara, la ropa desgarralla, gritando y haciendo sonidos como un animal, una mujer totalmente fuera de sí, era mi madre. Tenía un celular en las manos y mientras le gritaba a quien se encontrara del otro lado de la linea se tiraba al piso se golpeaba contra las otras casas y se arañaba el cuerpo. Inmediatamente salió mi tia a ver que le estaba pasando y no pudo ni acercarse, le gritó a mi tio y a mi abuela para que salieran pero ni entre los tres pudieron agarrarla porque los empezaba a golpear y a morder. Así estubieron un rato hasta que mi tio llevó unas cadenas que tenía en su coche y en un descuido lograron tirarla al piso y amarrarla. La llevaron de regreso a la casa. El unico lugar donde pudieron meterla fue en un pequeño patio junto a la cocina. Ella gritaba el nombre de mi padre y que ni se le ocurriera ir por mi hermana porque lo iba a matar.
Eso era lo que había pasado. Yo no me explicaba que le había pasado a mi mamá porque a mi hermana no la podian ni sacar de la casa porque mi madre amenazaba con suicidarse si se llevaban a mi hermana de ahi. Así que después de tratar de aclarar las cosas y no llegar a nada nos fuimos.
Mi cena de año nuevo no fue como la de todos los demas, no podía dejar de pensar que lo que había escuchado por el teléfono era la voz de mi madre.
Ese día fue el último día que la ví. Preferí recordar su cara despidiendose de mi y deseandome un feliz año nuevo en la puerta del centro comercial que verla en una caja con flores por todos lados y gente llorando alrededor. Mi hermana, mi papá, mis tios y demás dicen que en el fértero su piel no parecía humana, sino vegetal, como moho y eso me daba asco, así como ella misma.
Pensar en el monstruo en que se había convertido me repugnaba y mejor decidí pensar que nunca había tenido una madre, que mi padre nos había criado y que ella nos abondonó muchos años antes de que eso pasara.
Mi hermana no fue la misma desde lo que pasó, tampoco mi padre pero yo seguí con mi vida como si nada hubiera pasado. No se que haya sido pero no entiendo como pude pasar de amarla a odiarla tanto después de muerta, tal vez el no reconocerla o las cosas que dijo por el teléfono, no se, solo son cosas que pasan.
miércoles, enero 10, 2007
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1 comentario:
Al principio pense que era de esa historias cotidianas tipicas de un blog, no espere encontrarme con ese relato, esta muy bueno felicidades señorita dro. ;).
Saludosl
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